El lenguaje del viento

- cuento de Fabiana Calderari
Regreso de la escuela. Mamá pregunta con insistencia si ya nos enseñaron todo el alfabeto. Prefiero contarle a papá que no me cuesta la efe mayúscula. Mi madrina Clara me ha regalado un libro de cuentos y ahí descubro todas las letras. Cuando termino la tarea, me dejan salir a jugar. Trepo la valla del jardín vecino y, entusiasta, me encuentro con la niña viento. Nos saludamos agitando las manos como si estuvieran mojadas.
Luego, por turnos, ocupamos el columpio. A ella le gusta elevarse; sonríe cuando el envión la lleva hasta las nubes.
Su mamá nos prepara una rica merienda. La televisión está prendida pero no la escuchamos. Cielo, la niña viento –así la llamo porque sabe jugar con el aire de una manera dulce y delicada-, me enseña otro alfabeto y a mí me encantan esas posturas con las manos que, a veces, también tocan el pecho o el rostro. Ya sé decir «juguemos con los rompecabezas». Yo repito, moviendo despacio los labios, que ella es mi mejor amiga. Ya sé que no puede escucharme, pero entiende porque dibuja un gesto con el dedo meñique y el índice extendidos, junto con el pulgar y los otros dos dedos doblados hacia su palma y me da un beso. No queremos que llegue la noche, porque mamá grita «¡A cenar!» y las letras de esas palabras significan que debo acostarme temprano porque mañana iré a la escuela a practicar el otro alfabeto, el que no me gusta tanto.
- Fabiana Calderari es escritora jujeña radicada en Santiago del Estero. Tiene publicado un libro titulado «Puertasletras del callejón», y audiolibros subidos en su canal de Youtube.

